Un calendario que hermana a Galicia con los indios Pomo


El Manifesto Océano del IIM-CSIC reúne los dibujos de los jóvenes y la sabiduría de los mayores de Kashia Band, en California

Dos pueblos bañados por diferentes océanos, el Atlántico y el Pacífico, pero unidos por su fuerte vinculación económica y cultural con el mar. La tercera edición del almanaque solidario del Instituto de Investigaciones Marinas-CSIC hermana a Galicia con los indios Pomo de Kashia Band, en California, para ayudar de nuevo a las familias de la Asociación Bicos de Papel.

El Manifesto Océano (antes Manifesto Atlántico) es una iniciativa impulsada por las investigadoras Carmen G. Castro, Rosa Bañuelos y Susana F. Bastero, del grupo de Oceanología del IIM, para concienciar a la sociedad sobre la necesidad de proteger y conservar los ecosistemas marinos y, a la vez, aprovechar la solidaridad de estas fechas para echar una mano a las familias de niños con cáncer del Hospital Álvaro Cunqueiro.

 

En esta edición, jóvenes y mayores miembros de los Pomo, uno de los pueblos originarios de EE UU asentado en la costa del Pacífico desde hace más de 12.500 años, toman el relevo a los alumnos del Colegio Atlántida y a los propios niños de Bicos de Papel para ilustrar un nuevo almanaque muy especial.

“Un ano máis, o Manifesto Océano convídanos a buscar o noso vínculo persoal co mar e, a partir de aí, recoñecer a súa importancia nas nosas vidas e a necesidade de coidalo. Esta edición permite ademais coñecer a cultura dun pobo indíxena da costa de California, os Indios Pomo da Kashia Band”, explican las investigadoras del IIM-CSIC.

“O forte vínculo co mar”, añaden las responsables del proyecto, “é o lugar de encontro entre a comunidade Kashia Band e Galicia, dous pobos que viven en dúas beiras orientais dos océanos, presentando moitas semellanzas, como a riqueza pesqueira das súas costas e unha estreita dependencia cultural e social do mar”.

A lo largo de este año, el grupo vigués de Oceanología y Kashia Band organizaron diversas actividades centradas en la reflexión sobre la necesidad de proteger el medio marino. La participación de los jóvenes y los mayores del pueblo Pomo fue una “oportunidad única para compartir su cultura, sabiduría, pensamientos y experiencias”.